Reseña del taller “Acompañamiento de la alfabetización inicial a través de proyectos”: Una experiencia formativa en el estado de Nayarit


Esther Tapia[1]

Este artículo se ha reproducido en la Revista El camino de los palabristas publicada por la Secretaría de Educación de Nayarit

Una de las tareas más complejas que enfrentamos los docentes en educación básica es enseñar a leer y a escribir en los primeros años. Lograr que las y los niños más pequeños aprendan a leer en un sentido amplio y crítico, y que escriban y produzcan textos para comunicarse con otras personas, puede representar uno de los desafíos más significativos en la trayectoria profesional. Aunado a ello, la Nueva Escuela Mexicana (NEM), impone el reto de enseñar a leer y a escribir a través de proyectos didácticos, lo que para muchos maestros puede significar una tarea aún más compleja. Ante este escenario es común escuchar expresiones donde se entremezclan saberes tales como:

Es muy difícil cuando te toca enseñar a leer y escribir por primera vez…

Yo veo los proyectos a la par del reconocimiento fonético de los métodos…

Sigo el método Severiano… es antiguo pero efectivo y me resulta…

Primero que aprendan a leer y escribir convencionalmente y luego vemos los proyectos…

Para comprender lo que leen los niños primero deben aprender a juntar las letras para formar palabras…

Los niños de ahora no son como los de antes, se me dificulta mucho….

Estos testimonios del día a día evidencian, por un lado, una vasta experiencia docente acumulada sobre la enseñanza del lenguaje y los proyectos en la que entrecruzan distintos enfoques didácticos, y por otro, la prevalencia de incertidumbres y dudas. Es por ello que, en los Servicios de Educación Pública del estado de Nayarit se emprendieron acciones de acompañamiento pedagógico y formación continua en los meses de noviembre y diciembre de 2025 a través del Taller “Acompañamiento de la alfabetización inicial a través de proyectos” en el que participaron docentes de preescolar, primaria, educación especial, así como asesores técnico-pedagógicos.

La iniciativa surgió a partir del desarrollo de un diplomado dirigido a docentes de primaria de la fase tres, en la que se identificaron varios retos y necesidades. Asimismo, de la valiosa experiencia de la publicación de la revista estatal El camino de los palabristas en esta entidad desde el año 2025, en la que participan docentes y niños.

Fue así como el Maestro Erick Becerra Santana, Jefe del Departamento de Desarrollo de Proyectos de Innovación y la Maestra Irene Trinidad Beltrán Carrillo, ATP (Asesor técnico pedagógico) del mismo departamento, convocaron a Innovación y Asesoría Educativa, A.C (IAE, A.C.) para desarrollar una experiencia formativa desde un enfoque situado, con la finalidad de fortalecer el desempeño profesional y la práctica de los participantes en la enseñanza del lenguaje oral y escrito. El trabajo se realizó junto con una colega que ha laborado en este campo por varias décadas (Patricia Martínez), el apoyo de  la maestra Rosa Oralia Bonilla, presidenta de la asociación, y mi propia participación, que nos dispusimos a llevar a cabo la tarea de coordinar y acompañar al equipo de Nayarit en esta aventura.

El Taller se desarrolló en cinco sesiones (cuatro virtuales y una presencial). Esto significó una experiencia de aprendizaje y descubrimiento no solo para quienes lo gestionaron y lo vivieron, sino para quienes estuvimos en diálogo constante con las y los docentes participantes reflexionando acerca de cómo se enseña a leer y a escribir en los primeros años de la educación básica. La maestra Trini y la maestra Montserrat Talavera, asesor técnico pedagógico de nivel primaria por parte de Nayarit, y Patricia Martínez y yo por parte de IAE, emprendimos un intercambio de saberes y experiencias con las y los docentes que permitió enriquecer nuestra propia formación, así como contribuir a un análisis reflexivo de la práctica y de los enfoques didácticos que sustentan la enseñanza del lenguaje oral y escrito en las primeras fases de la educación básica.

El primer encuentro estuvo lleno de historias y saberes acumulados, en los que se cruzaron diversas experiencias de enseñanza. Entre ellas, docentes con más años de servicio, que recordaron la Propuesta para el Aprendizaje de la Lengua Escrita y las Matemáticas (PALEM) de los años noventa, impulsada por Margarita Gómez Palacios a partir de las investigaciones de la perspectiva psicogenética de Emilia Ferreiro y Ana Teberosky[2]. En esta propuesta, se reconoce que las niñas y niños construyen ideas, hipótesis y conocimientos sobre el uso de lenguaje escrito antes de su llegada a la escuela y que son éstos, los que pueden ser aprovechados en la enseñanza.

Esas tardes de taller, también hablamos de los mundos y los contextos de las y los niños, en el sentido de que justamente se encuentran plagados de las palabras que escuchan y leen cotidianamente. Nos dimos cuenta de que estas van más allá de lo que pensamos, ya que en el día a día, los niños se encuentran en interacción y comunicación constante con otras personas, no solo mediante letras convencionales, sino mediante signos, imágenes y sonidos. Desde ahí, coincidimos en que el desarrollo de proyectos didácticos no solo requiere del reconocimiento de las características que estos guardan, sino de la comprensión de los aportes teóricos que los sustentan desde un enfoque de enseñanza del lenguaje escrito. Entonces analizamos las estrategias que se sustentan en la teoría psicogenética —que algunos participantes del taller ya reconocían—y profundizamos en la perspectiva sociocultural. Sobre estos últimos reconocimos que, si bien han estado implícitos desde hace décadas en los programas de estudio, requerían analizarse con mayor claridad.

En esa misma dirección del análisis, dedicamos un espacio significativo para analizar los aportes de los Nuevos Estudios de Literacidad (que no son tan nuevos)[3] asentados en el trabajo de Vygotsky, así como en investigaciones centradas en multilingüismo, multimodalidad y superdiversidad, los cuales nos ayudaron a reconocer el significado de la lectura y escritura como prácticas sociales y a identificar algunas prácticas letradas de los niños en sus diferentes contextos: familia, amigos y escuela.

El cierre del Taller en Nayarit, dio cuenta de los aprendizajes teóricos y prácticas que las y los participantes construyeron a partir del diseño de distintos proyectos didácticos, cuyos nombres ya dan cuenta del significado social y cultural del leer y escribir: 1) Mascaros 2) Literatubers: explorando nuestra comunidad 3) Leerflix 4) Nuestros juegos favoritos 5) Así celebramos: las fiestas de mi familia y mi comunidad y 6) Mi barrio en cubos.

Esta experiencia nos hizo reflexionar que leer y escribir, son aprendizajes que llevan toda la vida, porque el lenguaje es algo vivo y cambiante. Hoy puedo afirmar que el Taller fue toda una aventura formativa que nos hizo compartir saberes, inquietudes y prácticas. Así que solo nos resta decir ¡gracias Nayarit, y gracias maestras y maestros por enseñarnos!


[1] Profesora de primaria en la CDMX, investigadora independiente y colabora de Innovación y Asesoría Educativa, AC.

[2] El sustento de esta teoría está en los aportes de Jean Piaget.

[3] Estos estudios se remontan a los trabajos de Brian Street, David Barton y Mari Hamilton en Inglaterra, y otros investigadores de habla hispana, entre los que se encuentran Judith Kalman, Daniel Cassany y Virginia Zavala; entre otros. Asimismo, en las contribuciones de investigadores preocupados por la diversidad lingüística y cultural como Elsie Rockwell.

Author: Innovación y Asesoría Educativa AC

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *