SERIE RECUPERANDO APRENDIZAJES, DIÁLOGOS ENTRE DOCENTES: Desafíos educativos en el retorno a la escuela presencial

Mesa III: Los desafíos de la enseñanza y el aprendizaje en el regreso a clases

En nuestro segundo ciclo de diálogos entre docentes, el día 24 de junio del presente año, se abordó en la tercera mesa, el tema de la enseñanza y el aprendizaje. La mesa estuvo integrada por la Mtra. Alma San Martín, directora de preescolar en Xalapa, Veracruz. La Lic. Laura López, directora de primaria en la Cd. México y por mi persona, Mtra. Luz María Pérez Cortés, asesor técnico pedagógico.

cartel_mesasEn este texto que presento a los lectores recupero algunas de las participaciones de las exponentes, las cuales me parecen de suma importancia para conocer los desafíos de la enseñanza en estos momentos de regreso a las aulas, así como algunas notas, que son producto de ver nuevamente el video (el cual recomiendo a los lectores que lo vean si es que no lo han hecho ya) y que son complementos para una reflexión que no culmina, que es necesario profundizar, sin olvidar actuar en la mejora del trabajo docente en las aulas.

Los puntos de partida de las directoras fueron, en primer lugar, contextualizar su centro escolar y cómo organizaron a su colectivo para fortalecer la comunicación con su comunidad, así como algunas estrategias particulares para localizar y continuar el desarrollo del programa de estudio de su nivel educativo. Yo participé con la mirada externa de un asesor que visualiza algunas de las problemáticas y alternativas de atención de la práctica docente.

En el caso de ambas directoras, aun siendo de diferente nivel educativo, compartieron experiencias en cuanto al programa de “Aprende en casa I,II y III”, pues expresaron que no fue funcional del todo, no coincidía con los temas planeados por los maestros, y que no todos los alumnos tenían acceso a la programación, por lo que  se acordó implementar otras actividades como la comunicación a través del WhatsApp, Facebook, entregando cuadernillos de actividades, dar orientaciones por video llamada, etcétera,  lo que sin duda reflejó el compromiso por atender a sus estudiantes. Mencionaron que de inicio lo importante fue contactar a los alumnos, dejar ejercicios de repaso y que conforme el confinamiento continuo, se centraron más en priorizar algunos aprendizajes esperados y buscar actividades que motivaran a los alumnos para continuar en la escuela.

Como directoras destacaron la importancia de escuchar a los docentes para conocer sus inquietudes, temores y experiencias difíciles y  gratificantes con sus estudiantes, sin embargo también conscientes de la nueva situación laboral atípica, ya que el cansancio se reflejo al no lograr establecer la división entre lo laboral, administrativo, personal y familiar.

En mi turno comenté que otros directivos se enfrentaron a la resistencia del colectivo y que solo solicitaban las tareas del programa “Aprende en casa”, sin proponer acciones más pertinentes. Destaqué la importancia de  dialogar sobre cómo  diseñar secuencias de aprendizaje, qué referentes son necesarios atender, cómo abordar los contenidos temáticos de los AE, qué actividades solicitar a los alumnos, si hay claridad en la finalidad, qué criterios se tienen que consideran al evaluar, qué abordar en colectivo para construir un referente común, así como analizar experiencias de aprendizaje gratificantes como ejemplos didácticos que surgieron durante el confinamiento y trazar un plan de atención en colectivo acorde a su contexto y necesidades.

Al centrarnos nuevamente en la enseñanza, las participantes y yo dimos algunas pistas y recomendaciones, sin embargo prevalece que el problema central no recae en el cómo se enseña, sino en el qué. Se resalta la preocupación de cumplir con el curriculum, de trabajar los aprendizajes esperados y de calificar, aunque se disfraza de evaluación formativa en algunos casos ante la exigencia de la autoridad educativa para entregar calificaciones. La evidencia muestra que la percepción de muchos maestros es que asume que aplica el enfoque  formativo de la evaluación  al contar con uno o dos instrumentos como lista de cotejo o rúbrica, sin atender a los criterios de vincular la situación de aprendizaje con la evaluación y proponer aprendizajes auténticos, centrarse en el desempeño y proceso más que en el producto y lo fundamental,  devolver  información a los alumnos y padres de familia para mejorar el nivel de logro.

La experiencia vivida en estos meses da cuenta que la educación no consiste en desarrollar un curriculum sin atender al enfoque. Por lo que me parece necesario agregar elementos complementarios a la reflexión con el fin de continuar el diálogo iniciado a través del video y extenderlo a los lectores interesados en los trabajos que se realizan en IAE, y que ayuden a los maestros a acercarnos al enfoque curricular y precisarlo con mayor fuerza en los procesos didácticos.

lauraTenemos en nuestra lectura didáctica y del enfoque curricular que recurrir nuevamente a los constructivistas, como Piaget y Vigostky, quienes caracterizan el aprendizaje en términos de construcción activa a partir de la interacción del sujeto que aprende con su entorno, para darle sentido nuevo, recuperando lo que se sabe a través de las experiencias previas, y después vincularlo con la información nueva, significandola y  reorganizando los conocimientos que ya se tienen.

Por otra parte, Ravela (2017) en su libro ¿Cómo mejorar la evaluación en el aula?, identifica el concepto de “aprendizaje profundo” como aquellos procesos cognitivos complejos o de alto rendimiento cognitivo, que se caracterizan por buscar la comprensión, ampliar la visión de los temas a estudiar, establecer relación de los saberes previos con las experiencias de la vida real. Refiere que por lo general los estudiantes con este estilo de aprendizaje se motivan por interés propios más que por la evaluación externa.

De ahí que la educación no solo debe percibir a los alumno como agentes pasivos y  receptores de información, tanto en la modalidad a distancia, presencial o híbrida.

El alumno tiene que participar activamente en su proceso de aprendizaje, vivir experiencias que fomenten la colaboración, indagación, responsabilidad, toma de decisiones para ser autonómos. Por lo tanto el papel del docente tiene que cambiar, para generar situaciones didácticas de aprendizaje que incluyan actividades diversificadas, planteando problemas y casos retadores e interesantes que consideren los intereses, habilidades, destrezas y necesidades de aprendizaje de los estudiantes para gestionar los recursos y apoyos necesarios y en consecuencia  atender los principios de equidad e inclusión, concretando el derecho de los NNA al recibir una educación de calidad y transitar a la tan añorada excelencia.

La coyuntura actual es una excelente oportunidad para promover con mayor énfasis el aprendizaje colaborativo, proyectos, ABP o estudios de caso, estrategias que promueven la participación más activa de los alumnos. El contexto y la cotidianeidad familiar aportan temas de interés para articularlo a los conocimientos, habilidades y valores que en el curriculum se establecen como propósitos a lograr.

Veamos el siguiente ejemplo, recuperando algunos de los propósitos establecidos en el campo de lenguaje y comunicación del programa Aprendizajes clave del 2017:

  1. Usar el lenguaje de manera analítica y reflexiva para intercambiar ideas y textos en diversas situaciones comunicativas.
  2. Utilizar el lenguaje para organizar su pensamiento y discurso; expresar lo que saben y construir conocimientos.

Los propósitos anteriores nos invitan a pensar, cómo fomentar en los alumnos el análisis y la reflexión e intercambiar ideas. Quizá no se alcancen si solo se les solicitan resúmenes o copias de un texto, son pocas las propuestas de trabajar a partir de un tema controversial o debate político, invita a ejercitar la escritura, es necesario escuchar a los alumnos, qué les inquieta, preocupa o qué les interesa saber.

La tarea del docente es vincular los propósitos anteriores con el perfil de egreso y si retomamos el siguiente podemos encontrar la coherencia, por ejemplo:

El rasgo uno refiere:  Se comunica con confianza y eficacia.

Utiliza su lengua materna para comunicarse con eficacia, respeto y seguridad en distintos contextos con múltiples propósitos e interlocutores. Si es hablante de una lengua indígena también lo hace en español. Describe experiencias, acontecimientos, deseos, aspiraciones y opiniones en inglés.

Aquí podemos apreciar la vinculación entre los propósitos del campo y el perfil de egreso, sin embargo las actividades de aprendizaje son las que tienen que incidir en el mismo, siguiendo con el ejemplo, el tema que se puede analizar y reflexionar pueden los alumnos  correlacionarlos con los contenidos de otras asignaturas o con temas de la situación actual de su  interés.

La idea “Yo explico y ellos aprenden” tiene que eliminarse de la cultura tradicional de algunos docentes ya que es lo que generalmente obstaculiza el aprendizaje y no se favorece el aprendizaje autónomo ni colaborativo.

Cabe resaltar lo que se puntualiza en el Manual Práctico de Didáctica, Aprendiendo a enseñar:

Las claves de la enseñanza se juegan, pues, en ese trípode: docentes (conocimientos y competencias), contenidos (valor, nivel y complejidad) y alumnos (rol en el proceso didáctico). «Todo lo que no está en el núcleo didáctico sólo puede afectar al aprendizaje y desempeño de los alumnos, por la vía de influenciar, en alguna medida, lo que sucede dentro del núcleo» (Elmore, 2010, p. 21).LUZ

Si se quiere incrementar los aprendizajes de los estudiantes, sólo ocurrirá como una consecuencia de la mejora de los contenidos del currículum, de los conocimientos y habilidades de los docentes, y del rol e implicación de los estudiantes. Sin unos docentes preparados y efectivos, unos alumnos motivados e implicados en el aprendizaje, y unos contenidos pertinentes y relevantes, no cabe una buena educación. [1]

Para concluir mis notas invito a considerarlas en la reflexión sobre nuestra práctica docente, a ver el video que da pié para estas reflexiones y a seguir visualizando las prácticas de enseñanza, aprendizaje y evaluación en su dimensión didáctica, identificando qué tendrá que estar presente en las prácticas de aprendizaje de escuelas de educación básica, ya sea en la modalidad a distancia, presencial o híbrida para ser  congruentes con las prioridades y finalidades educativas.

El ambiente de aprendizaje ya no puede estar alejado de la realidad, es necesario trabajar entre colegas, analizando los propósitos de los campos de formación, para integrar los AE clave que inciden y se articulan con los rasgos del perfil de egreso, atendiendo a la gestión pedagógica, lo que es un gran desafío al tomar decisiones en conjunto entre docentes y directivos. Por lo que es necesario construir una visión de comunidad para trabajar en colaboración y alcanzar metas viables y pertinentes.

La escuela tiene que transformarse y trabajar en beneficio de sus estudiantes, rompiendo el trabajo e intereses individuales. No se puede aspirar a desarrollar en los alumnos autonomía para que aprendan a aprender, si los docentes seguimos repitiendo prácticas e ideas tradicionales sobre la enseñanza y el aprendizaje. Por lo tanto qué nos dice la experiencia, ¿Qué  práctica docente favorece el aprendizaje autonómo?  ¿estamos preparados para atender las nuevas demandas de aprendizaje de los estudiantes?

Atte. Luz María Pérez Cortés

[1] Segovia, J., Pérez, M. (2015) Aprendiendo a enseñar. Manual práctico de didáctica. Ed. Pirámide.  Pág.25.

Author: Innovación y Asesoría Educativa AC

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