{"id":6465,"date":"2026-07-14T13:54:34","date_gmt":"2026-07-14T19:54:34","guid":{"rendered":"https:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/?p=6465"},"modified":"2026-07-14T13:54:34","modified_gmt":"2026-07-14T19:54:34","slug":"metodo-de-proyectos-ventajas-limites-y-previsiones","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/?p=6465","title":{"rendered":"M\u00e9todo de proyectos: ventajas, l\u00edmites y previsiones"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size\"><strong>Doctora en\u00a0C. Esther Tapia \u00c1lvarez<\/strong>                                                                                                                                                                        Asesora de Innovaci\u00f3n y Asesor\u00eda Educativa, A.C. Docente e investigadora egresada del Departamento de Investigaciones Educativas del CINVESTAV. Instituto Polit\u00e9cnico Nacional. M\u00e9xico <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Origen y antecedentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La metodolog\u00eda de proyectos surge a finales del siglo XIX y principios del XX, en el marco de una pedagog\u00eda activa que reconoce la experiencia, la actividad y la interacci\u00f3n social como fuentes de aprendizaje. El trabajo realizado por el fil\u00f3sofo y pedagogo John Dewey en Estados Unidos entre los a\u00f1os 1897 y 1938, constituye el principal pilar en el que se asienta esta metodolog\u00eda. Su trabajo permiti\u00f3 cuestionar los alcances de los m\u00e9todos de ense\u00f1anza tradicionales basados en la transmisi\u00f3n te\u00f3rica y memor\u00edstica del conocimiento, al considerar que la educaci\u00f3n es ante todo un medio de continuidad de la vida en el que se aprende a trav\u00e9s de la comunicaci\u00f3n y socializaci\u00f3n de la experiencia (Dewey, 1997).<\/p>\n\n\n\n<p>En el marco de un <em>aprendizaje experiencial<\/em>, Dewey reconoci\u00f3 las pr\u00e1cticas y el hacer de las personas como fuentes importantes de conocimiento. De ah\u00ed que, para \u00e9l la escuela se concibiera como una instituci\u00f3n social, en la que los estudiantes se desarrollan en una vida comunitaria y se preparan para la vida futura a trav\u00e9s del intercambio de experiencias, as\u00ed como de un aprendizaje activo y participativo. Sus postulados se centran en el reconocimiento de un fuerte \u201cv\u00ednculo entre el aula y la comunidad, entre la escuela y la vida\u201d, en el que el aprendizaje \u201cexperiencial\u201d surge del \u201caprender haciendo\u201d de manera reflexiva (D\u00edaz Barriga, 2006; p.3). Por lo que, todo lo que viven, interesa y tiene sentido para los estudiantes, es una fuente de aprendizaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue William H. Kilpatrick, un disc\u00edpulo de Dewey quien propuso el \u201cm\u00e9todo de proyectos\u201d en la segunda d\u00e9cada del siglo veinte. Para \u00e9l, un proyecto deb\u00eda partir de un acto propositivo en el que adem\u00e1s del docente, los estudiantes participaran libremente. La motivaci\u00f3n y el entusiasmo eran ingrediente esencial para Kilpatrick, que surg\u00eda del hacer a partir de las experiencias de los estudiantes, permiti\u00e9ndoles resolver un problema, construir un conocimiento o una habilidad de forma placentera, pero tambi\u00e9n desafiante, (D\u00edaz Barriga, 2006 p. 34).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, el trabajo de Ovide Decroly en B\u00e9lgica (1929) tambi\u00e9n confluye en la forma en que actualmente se concibe esta metodolog\u00eda.&nbsp; Aunque Decroly no se refiri\u00f3 de manera espec\u00edfica al t\u00e9rmino \u201cproyecto\u201d, propuso el desarrollo de \u201ccentros de inter\u00e9s\u201d en las aulas con base en principios similares: el aprovechamiento de la experiencia y la actividad como ejes centrales del aprendizaje, as\u00ed como la recuperaci\u00f3n de los intereses de los estudiantes. En su propuesta adem\u00e1s destac\u00f3 el aprendizaje como un proceso integral y no fragmentado, en el que, partir de un inter\u00e9s de los estudiantes, se desarrollaran actividades que posibilitaran la integraci\u00f3n de distintos tipos de conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos postulados, junto con el desarrollo de lo que hoy en d\u00eda se reconoce como <em>teor\u00eda sociocultural y constructivista del aprendizaje \u2013 <\/em>la cual destacael valor de las interacciones sociales, as\u00ed como de las situaciones, las pr\u00e1cticas y actividades contextuales \u2013 han nutrido y consolidado el trabajo por proyectos. Si bien, algunos representantes de este paradigma, como Lave y Wenger (1991), Rogoff (1993) y Baquero (2002), entre otros; no se ubican de manera espec\u00edfica en el trabajo por proyectos, contribuyen desde la teor\u00eda de Vygosty a comprender y enfatizar el car\u00e1cter social y contextual del aprendizaje en el que descansa esta metodolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1152\" height=\"2048\" src=\"https:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1p.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6468\" srcset=\"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1p.jpg 1152w, http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1p-169x300.jpg 169w, http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1p-576x1024.jpg 576w, http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1p-768x1365.jpg 768w, http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1p-864x1536.jpg 864w\" sizes=\"(max-width: 1152px) 100vw, 1152px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En la actualidad, diversos investigadores y pedagogos impulsan el trabajo por proyectos en el aula. Destacan entre ellos, los aportes de la did\u00e1ctica francesa (Perrenoud, 2010), as\u00ed como los trabajos en M\u00e9xico de Frida D\u00edaz Barriga (2006), entre otros. Aunado a ello, de manera reciente los aportes desde las experiencias y la did\u00e1ctica multigrado han enriquecido la metodolog\u00eda de proyectos (Galv\u00e1n y Espinosa citadas en Cano, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Caracter\u00edsticas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con la Nueva Escuela Mexicana y los aportes te\u00f3ricos en los que descansa la metodolog\u00eda de proyectos, estos tienen las siguientes caracter\u00edsticas:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>Permiten trabajar desde el contexto real de los estudiantes, al vincular el dise\u00f1o de las actividades con una situaci\u00f3n que se vincule a sus vivencias o bien, con el planteamiento de situaciones desafiantes y problemas de la cotidianeidad.<\/li>\n\n\n\n<li>Recuperan los intereses y las necesidades de los alumnos al negociar con ellos el prop\u00f3sito, as\u00ed como las actividades a realizar. Si bien, es el docente quien tiene claro el prop\u00f3sito pedag\u00f3gico, un proyecto se sustenta en el di\u00e1logo grupal para clarificar, proponer y construir el sentido, el fin y el rumbo de las actividades.<\/li>\n\n\n\n<li>En un proyecto, los estudiantes saben para qu\u00e9 y por qu\u00e9 hacen lo que hacen. Asimismo, reconocen cu\u00e1l es el punto de partida y de llegada, de manera que, durante el proceso, se generan espacios para proponer o ajustar el dise\u00f1o. \u201cLa planeaci\u00f3n de un proyecto es [ante todo] un proceso vivo y cambiante\u201d (Galv\u00e1n y Espinosa, p. 41).<\/li>\n\n\n\n<li>Los proyectos abonan al trabajo aut\u00f3nomo y la colaboraci\u00f3n entre los estudiantes. Si bien puede haber tareas individuales, el trabajo en equipo, el intercambio, el di\u00e1logo y la colaboraci\u00f3n entre estudiantes fomentan un aprendizaje significativo.<\/li>\n\n\n\n<li>Un proyecto posibilita el seguimiento a un proceso de aprendizaje que puede concretarse en un producto o actividad concreta que puede comunicarse y hacer part\u00edcipe a otros (alumnos, padres, docentes u otros actores de la comunidad).<\/li>\n\n\n\n<li>Los proyectos tienen una estructura curricular. Es decir, recuperan los contenidos y Procesos de Desarrollo de Aprendizaje (PDA) propuestos en el curr\u00edculo, y de otros aprendizajes que los docentes consideran a partir de su experiencia y saberes did\u00e1cticos.<\/li>\n\n\n\n<li>Los proyectos pueden ser disciplinares (abordar una asignatura o un solo campo formativo), integradores (vincular contenidos de distintas asignaturas o campos formativos), o globalizadores (considerar un contenido globalizador en el que se abordan distintos tipos de conocimiento sin verse de forma separada o fragmentada).<\/li>\n\n\n\n<li>Los proyectos se llevan a cabo por fases, que de manera gen\u00e9rica abarcan: una planificaci\u00f3n (establecimiento conjunto de prop\u00f3sitos, actividades y productos de trabajo); el desarrollo o ejecuci\u00f3n (implementaci\u00f3n de las tareas) y la comunicaci\u00f3n o difusi\u00f3n (socializaci\u00f3n de un producto de trabajo, una presentaci\u00f3n o evento en el que observa la aplicaci\u00f3n de lo aprendido).<\/li>\n\n\n\n<li>Durante el desarrollo del proyecto se desarrollan estrategias que responden a una evaluaci\u00f3n formativa. Esta se realiza de manera transversal y no solo al final, a trav\u00e9s de la retroalimentaci\u00f3n constante (oral o escrita), para incidir en la autorregulaci\u00f3n del aprendizaje de los estudiantes (Anjiovich, 2010).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>Ventajas y dificultades del trabajo por proyectos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La metodolog\u00eda de proyectos ofrece diversas ventajas que han sido enunciadas anteriormente pero que pueden resumirse en lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>Favorecen la posibilidad de problematizar un contenido, y de movilizar los aprendizajes a trav\u00e9s de la reflexi\u00f3n y curiosidad de los estudiantes distanci\u00e1ndonos del trabajo mec\u00e1nico y memor\u00edstico, que, si bien es v\u00e1lido en ciertos momentos para cubrir alg\u00fan prop\u00f3sito, no debe estar por encima de las actividades que favorecen un pensamiento creativo y cr\u00edtico.<\/li>\n\n\n\n<li>Permiten retomar con mayor facilidad los intereses y necesidades de los estudiantes lo que facilita su participaci\u00f3n e involucramiento en las tareas.<\/li>\n\n\n\n<li>Posibilitan la incorporaci\u00f3n de saberes de la comunidad, as\u00ed como la construcci\u00f3n de alternativas de soluci\u00f3n a distintos problemas.<\/li>\n\n\n\n<li>Facilitan el trabajo en equipo y la colaboraci\u00f3n entre estudiantes. Al verse interesados en aprender algo que se relaci\u00f3n con su vida cotidiana e intereses, los alumnos asumen responsabilidades personales y colectivas que les ayuda a formarse progresivamente como sujetos aut\u00f3nomos.<\/li>\n\n\n\n<li>Promueven el abordaje de aprendizajes de distintos campos formativos de forma integral y con relaci\u00f3n a la vida real de los estudiantes, lo que disminuye la fragmentaci\u00f3n del conocimiento y del aprendizaje.<\/li>\n\n\n\n<li>Potencian el car\u00e1cter social del aprendizaje y de la evaluaci\u00f3n formativa al comunicar a otros lo que se realiz\u00f3, lo que se aprendi\u00f3 y lo que se dificult\u00f3.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Asimismo, se reconoce que el trabajo por proyectos enfrenta a algunas dificultades y l\u00edmites que se mencionan a continuaci\u00f3n y merecen tomarse en cuenta, considerando algunas recomendaciones:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>La integraci\u00f3n de contenidos y de PDA en un proyecto, requiere de una planificaci\u00f3n previa, flexible y natural. Lo que implica un reto en la organizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza y en una selecci\u00f3n reflexiva de lo que se ense\u00f1ar\u00e1, sin forzar v\u00ednculos entre campos formativos.<\/li>\n\n\n\n<li>Considerar los intereses de los estudiantes representa un desaf\u00edo, ante la tentaci\u00f3n de imponer las intenciones pedag\u00f3gicas del docente. El equilibrio entre ambos aspectos se puede lograr a trav\u00e9s de la negociaci\u00f3n constante con el estudiantado. De esta manera se puede cuidar y atender el prop\u00f3sito pedag\u00f3gico del proyecto, sin soslayar los problemas, necesidades e intereses de los alumnos. Es el docente quien gu\u00eda, orienta y conduce el proceso de manera democr\u00e1tica y participativa, pero siempre incorporando la voz de los estudiantes.<\/li>\n\n\n\n<li>Si bien un proyecto busca la integraci\u00f3n del conocimiento, es importante que no se diluya la especificidad de cada disciplina y contenido. Es importante considerar que los contenidos a ense\u00f1ar se vinculan con enfoques de ense\u00f1anza, as\u00ed como a estrategias did\u00e1cticas espec\u00edficas que se requieren para promover el aprendizaje.<\/li>\n\n\n\n<li>El trabajo docente es complejo, ya que adem\u00e1s de la ense\u00f1anza, demanda otras tareas relacionadas con la organizaci\u00f3n escolar. De ah\u00ed que sea imposible que todo el tiempo en el aula se trabaje por proyectos. En las escuelas son necesarias otras actividades para construir pr\u00e1cticas de convivencia y otras que forman parte de la organizaci\u00f3n escolar. En el d\u00eda a d\u00eda tambi\u00e9n son necesarias otras actividades, materiales y recursos que se relacionan con aprendizajes que por su naturaleza requieren de un tratamiento did\u00e1ctico m\u00e1s espec\u00edfico.<\/li>\n\n\n\n<li>La planeaci\u00f3n mental y escrita de un proyecto requiere distanciarse de un enfoque burocr\u00e1tico, administrativo y gerencial que facilite procesos de planificaci\u00f3n flexible. Son los docentes quienes establecen e identifican las prioridades en la ense\u00f1anza y el aprendizaje. Ante esto se sugiere aprovechar los tiempos y espacios para consolidar los contenidos y aprendizajes b\u00e1sicos e indispensables, m\u00e1s que en querer agotar y cubrir todos los programas de estudio.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>De acuerdo con lo anterior, la metodolog\u00eda de proyectos representa una oportunidad para mejorar la pr\u00e1ctica docente y favorecer un aprendizaje m\u00e1s significativo y contextualizado. Es una modalidad de trabajo que, si bien puede complementar con otras propuestas de trabajo en el aula, se aspira a que se realice por convicci\u00f3n, dadas las ventajas que ofrece para ense\u00f1ar en el marco de la complejidad del trabajo docente en los contextos actuales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Anijovich, R. (Comp.). (2010). Evaluar para aprender: conceptos e instrumentos. Buenos Aires: Aique.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Baquero, R. (2002). Del experimento escolar a la experiencia educativa. La \u201ctransmisi\u00f3n\u201d educativa desde una perspectiva psicol\u00f3gica situacional. Perfiles Educativos, 24(97\u201398), 57\u201375<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Dewey, John. (1997). Democracia y educaci\u00f3n, 2\u00aa. Ed., Ediciones Morata. Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">D\u00edaz Barriga, F. (2006). <em>Ense\u00f1anza situada<\/em>. M\u00e9xico. McGraw-Hill Interamericana. Disponible en <a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/rmipe\/files\/2016\/08\/ensenanza-situada-vinculo-entre-la-escuela-y-la-vida.pdf\">https:\/\/www.uv.mx\/rmipe\/files\/2016\/08\/ensenanza-situada-vinculo-entre-la-escuela-y-la-vida.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Galv\u00e1n, L.&nbsp; y Espinosa, L. (2022).&nbsp; Proyectos centrados en intereses infantiles. Principios pedag\u00f3gicos y propuestas abiertas en Cano A. (coord.). <em>El trabajo por proyectos en aulas multigrado. <\/em>M\u00e9xico. Ediciones Normalismo Extraordinario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Lave, J., y Wenger, E. (1991). <em>Situated learning: Legitimate peripheral participation<\/em>. Cambridge: Cambridge University Press.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Perrenoud, P. (2000). <em>Aprender en la escuela a trav\u00e9s de proyectos: \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfC\u00f3mo?<\/em> <em>Revista de Tecnolog\u00eda Educativa, 14<\/em>(3), 311\u2013321<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Rogoff, B. (1993). <em>Aprendices del pensamiento: El desarrollo cognitivo en el contexto social<\/em>. Barcelona: Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Doctora en\u00a0C. Esther Tapia \u00c1lvarez Asesora de Innovaci\u00f3n y Asesor\u00eda Educativa, A.C. Docente e investigadora egresada del Departamento de Investigaciones Educativas del CINVESTAV. Instituto Polit\u00e9cnico Nacional. M\u00e9xico Origen y antecedentes La metodolog\u00eda de proyectos surge a finales del siglo XIX y principios del XX, en el marco de una pedagog\u00eda activa que reconoce la experiencia, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6467,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[16,14,15],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6465"}],"collection":[{"href":"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6465"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6465\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6469,"href":"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6465\/revisions\/6469"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6467"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/iae.org.mx\/sitio15\/wordpress\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}